noalasdots

  • Aumentar fuente
  • Fuente predeterminada
  • Disminuir fuente
Home Riaño y el "Hombre Blanco"
E-mail Imprimir

Riaño y el "Hombre Blanco”

Sin duda, usted José Luis Rodriguez Zapatero, es el político más relevante que ha dado la sociedad leonesa. Ni más ni menos que Presidente del Gobierno de España y por méritos propios que, muchos, achacan a su talante conciliador. No podía ser de otra forma ni provenir de otro lugar. El político leonés de éxito de hoy, tiene que ser necesariamente como usted. De talante conciliador.

La Región Leonesa y en concreto la ciudad de León es, sin duda, donde los políticos hayan practicado un extenso e intenso talante conciliador durante los 25 años de existencia de la Comunidad Castellano y Leonesa. Lo que era una suma de provincias que pertenecían a dos Regiones españolas ha resultado en un ente que centraliza y unifica todo lo que se menea y bajo un solo objetivo castellano. Mucho talante hay que tener para aceptar “por razones de estado” no solo desaparición de la Región Leonesa y de la propia provincia Leonesa (ver DOTMCC), sino la negación de su existencia y por lo tanto la práctica ilegalización de todo “lo leonés”. Todo esto con tal de seguir en política y para ganarse voluntades en el trampolín de la política de Castilla y León.

Usted Sr. Zapatero, es el producto estrella del talante conciliador que impera necesariamente entre los políticos leoneses y del que los jóvenes leoneses toman ejemplo.

Usted Sr. Zapatero,  apoyó el proyecto del pantano de Riaño prometiendo riqueza y regadíos para la provincia y lo único de dejó es la ruina poblacional y económica de la Montaña de Riaño, uno de los pilares de la provincia leonesa que usted representaba. Aún hoy día, usted sr. Zapatero fiel a su tolerancia, apoya el trasvase gratuito del agua de Riaño hacia Castilla, junto con proyectos de Alta Tensión que hipotecarán para siempre el futuro de esta montaña que Usted tanto ama. Ya lo dice el refrán: El que bien te quiere te hará llorar. Debe ser por eso que en la Montaña solo apoya proyectos que únicamente raen destrucción y que, Usted lo sabe,  los leoneses rechazamos frontalmente. Será también por lo del refrán, que usted Sr. Zapatero, se mantiene mudo ante aquellos proyectos emblemáticos que la provincia leonesa tiene desde hace demasiados años, como es el proyecto de estación de esquí en los valles leoneses de San Glorio.

¿Sabe Usted lo que nos han costado a los leoneses las clases prácticas de su tolerancia y consenso? ¿Sabe lo que hemos tenido que pagar los leoneses para que Usted obtuviera el "cum-laude" en tolerancia y consenso? Su ascenso político ha coincidido con la destrucción de todo “lo leonés”. Si Usted hubiera luchado por su provincia leonesa, como era su deber, no hubiera llegado a presidente del Gobierno de España, pero posiblemente sería presidente de la Comunidad Autónoma Leonesa y todos hubiéramos ganado en autoestima y en respeto a lo que heredamos de nuestros antepasados, a lo que fuimos y a lo que seremos.

Recién llegado a la Moncloa, nos sorprendió con la promesa de un proyecto de reactivación económica para las provincias leonesas, y su autodefinición como leonés y del Barsa. Todo fue un espejismo. Su "leonesismo" es del  estilo del Sr. Juan Vicente Herrera. Solo lo mencionan cuando vienen por aquí pero nunca en otros foros. Como a casi todos los políticos leoneses, a diferencia de los del resto de Regiones españolas, tan inmerso en el talante conciliador, no solo no se atreven a mencionar “lo leonés” sino que se autoproclaman "castellanoleoneses" de toda la vida. ¿Verdad Sr. José Antonio Alonso, leonés, y portavoz del PSOE en el congreso y ex-ministro?

El proyecto de reactivación de las provincias leonesas lo  denominó “El Plan Oeste” con la disculpa de incluir a Ávila -provincia que no está en el oeste de nada que no sea Madrid- dejando muy claro su renuncia a mencionar la palabra “Leonés”. El titulo de “Plan Oeste” más parece el de una película de vaqueros. Su ejemplo de abandono identidario, Sr. Zapatero, es el que ha cundido. Para  medrar en política local, provincial, autonómica y nacional solo hay una condición sine qua non: abolir todo lo que huela a "leonés".

Desde entonces, aún más crecidos, a los leoneses desde Castilla nos tratan como los vaqueros colonizadores trataban a los indios "salvajes" en el Oeste norteamericano.  Aquellos indios, "salvajes" aún no civilizados, ocupaban enormes territorios con golosos recursos. y por esto estorbaban. Es la historia de la colonización que se repite una y otra vez. El papel de “hombre blanco” colonizador corresponde a una nueva especie que se autodenomina “castellanoleonés” y que desde hace 25 años que ostenta el Poder tiene muy claro qué hacer con los indios  "leoneses". O nos convertimos a su nueva religión "castellanoleonesa", abandonando el legado de nuestra historia  heredada de nuestros padres o nos exterminan manteniendonos recluidos en reservas a pan y agua y condenados a la pobreza, al olvido y al aislamiento.

Si, Sr. Zapatero, los leoneses de la Montaña de Riaño a la que usted dice amar tanto, nos sentimos colonizados. Desde que el “hombre blanco” nos impusiera sus intereses desde Castilla, hemos pasado de ser 40.000 leoneses que vivían de los recursos de la Montaña de Riaño a los poco más de 10.000 actuales dependientes de subsidios varios. Mineros, ganaderos, agricultores, comerciantes, leñadores, pescadores, cazadores, artesanos… Entonces esta Montaña era referente nacional por su vitalidad, su riqueza, su cultura y su turismo. Incluso disponía -que ya no- de uno de los primeros Paradores Nacionales construidos en España.

Desde que los “hombres blancos” de Castilla ambicionaron poseer nuestros recursos y se les ha concedido imponer sus reglas y leyes, ya nada es igual. La vitalidad de la Montaña leonesa fue decapitada con pantanos que día a día ocupan los mejores valles para llevar la riqueza a cientos de kilómetros. Y el resto del territorio se mantiene ahogado y dividido por las restricciones impuestas por los Parques Nacionales y Regionales que solo el León acaparan el territorio completo todos los Ayuntamientos,  mientras en Palencia, Cantabria y Asturias solo comprometen una pequeña parte de los mismos permitiendo la actividad económica a la vez de beneficiarse por las ventajas de la protección medioambiental. El resultado es que cincuenta años después solo quedan 11.000 envejecidos leoneses y la mitad superan los 60 años.

Los “hombre blancos” nos han preparado un plan de reactivación que titulan “DOTMCC”. Son las largamente anunciadas “Directivas de Ordenación Territorial de la Montaña Cantábrica Central”.

Después de leer su contenido y en vista de los enormes desatinos que contienen o nunca creyeron que las fuéramos a leer, o más bien que les da igual. Aunque las leamos parecen seguros que las quieren convertir en ley por la fuerza a sabiendas que no vamos  a poner resistencia. Creen que ya somos pocos, envejecidos y además “ya estamos maduros” después de cincuenta años de abandono y olvido. ¿Tendrán razón?.

¿Sabe usted Sr. Zapatero cuales son las propuestas de las DOTMCC?

Ante todo delimitar un territorio y hacerlo dependiente de las directrices económicas, culturales y sociales de los “Centros Urbanos de Referencia” ubicados en Castilla (Guardo y Aguilar). Un enorme área de montaña surcada transversalmente por grandes ríos –ocho leoneses y dos castellanos- que en el área leonesa, a diferencia de la palentina,  al ser verdaderamente de montaña padecen serios problemas de aislamiento.

Una nueva demarcación económica que con más de 4.600 km2, tiene similar extensión a Autonomías como Cantabria o la Rioja, y que a diferencia de éstas está totalmente descohesionada con gravísimas carencias de comunicaciones y enormes diferencias sociales, de densidad de población, de tradiciones, cultura e historia debido a que pretende aglutinar territorios leoneses y castellanos de muy diferente idiosincrasia y sin más lazos comunes que los que podría haber con los también vecinos asturianos o cántabros.

Este enorme territorio que llega a 20 km de León capital, ya ha elegido a Guardo como Centro administrativo  centralizador de los principales recursos. Como complemento a Guardo, será Cervera la que concentrará los principales recursos turísticos y Aguilar los industriales y de comunicaciones..

¿Y la parte leonesa?

Al territorio leonés que las DOT-MCC deja sin Centros Urbanos de Referencia, solo le espera la dependencia de Castilla y una segura y aún más severa despoblación que previsiblemente se trasvasará a las localidades palentinas mejor dotadas de recursos.  Teniendo en cuenta que estamos hablando de enormes territorios leoneses que actualmente están muy por debajo del “desierto poblacional”, establecido en 5 h/km2, ya que están entre 2 y el 2,5 h/km2 de densidad… ¿llegará a la despoblación total?.

Y no solo las DOTMCC dejan a los territorios leoneses a merced de los Castellanos sino que la dividen por la mitad, separando Babia, Luna, Omañas y Laciana de la Montaña Central y Oriental leonesa. A la Montaña de Riaño, a su vez, también “ordenan” por separado. Por una parte la capital Riaño queda unida a los valles de Sajambre, Valdeburón y Cistierna, pero  separada de Tierra de la Reina y Valdeón que tienen los dos principales potenciales turísticos de la Comarca: San Glorio y los Picos de Europa.

San Glorio y Picos de Europa junto con la cabecera del Cea, se segregarán de la Montaña de Riaño para trasvasar sus recursos hacia Castilla. Las DOTMCC los asignan sin la menos duda como recursos de Castilla y pasarán a  formar parte del área de desarrollo turístico de Picos+San Glorio+Boca de Huergano+Guardo+Velilla y en un futuro próximo, Cervera.

El área del Porma (Boñar-Puebla de Lillo), Curueño y Torío quedarán aún más aisladas que hoy día al estar muy alejadas de las “capitales” en el territorio castellano.

El área del Bernesga (La Robla-Pola de Lena), tan cercanas a León capital y a las tierras del rio Luna y Babia, quedará separada económica y administrativamente de sus vecinos montañeses.

El “hombre blanco” ha hablado y nos ha dejado las DOT-MCC en forma de tablas de la ley.  Negros nubarrones y un incierto futuro para los actuales territorios de la Montaña Leonesa. ¿Romperemos las Tablas como hizo Moisés o haremos el indio bailando al son del Hombre blanco como hemos hecho estos últimos 25 años?

 


Newsflash

 

El plazo de alegaciones a las DOT-MCC termina el 27 de Mayo de 2009 

Este sitio web tiene por objeto el acercarte la información que disponemos, así como facilitarte las alegaciones que puedes enviar para decir a los políticos que queremos que retiren o al menos cambien sustancialmente las DOT que van a afectar a la Montaña leonesa. Conocidas por la abreviatura DOT-MCC.

A pesar del "NO" rotundo del titulo con el que hemos bautizado a este ricón de internet, queremos ser positivos y transmitir un mensaje conciliador a los internautas en el convencimiento de estas Directivas de Ordenación Territorial denominadas Montaña Cantábrica Central no son del interés ni de los Leoneses, ni tampoco de los Castellanos. Las razones intentaremos desglosarlas en el apartado "Documentos" pero te adelantamos que son tan extensas y confusas como el territorio que pretenden abarcar y además de ser injustamente arbritarias, contienen frecuentes errores y solo superados por clamorosas omisiones.

Analizaremos en profundidad los documentos promulgados por la Junta de Castilla y León y redactadas por empresas vallisoletanas profundas desconocedoras de la realidad de la Montaña y demasiado atentas al dictado de los políticos. Por poner dos ejemplos, (1) la descripción de los "Espacios Naturales" es un lamentable "corta y pega" sacado de textos antiguos y anticuados y la inclusión de áreas mesetarias (UPG de Aguilar de Campo) en la pretendida Montaña Cantábrica Central, es un desatino solo comparable con la separación de las Montañas de Babia y Villablino del resto de Montaña Cantábrica.

Todos los afectados, Personas, Ayuntamientos, Mancomunidades, Gal, Comarcas, Asociaciones, Empresarios, Diputaciones, ... tenemos tres meses de plazo para ejercer nuestro derecho a opinar sobre las DOTMCC, y por supuesto, hacer nuestras alegaciones para intentar cambiar lo que estimemos oportuno e incluso derrogarlas si esta fuera nuestra conclusión.