Los porqués y paraqués de las DOT-MCC
Este articulo reflexiona sobre el proyecto DOT-MCC. Desgrana las razones en las que se basa y los objetivos perseguidos por la Junta de Castilla y León que "ordena" la segregación de una de una importante parte de la Montaña Leonesa para unirla con la Palentina, y definiendo como "Centros Urbanos de Referencia", destinatarios de los principales recursos de todo el territorio (capitales), a las poblaciones palentinas de Guardo y Aguilar.
(Los textos en cursiva, son referencias textuales de los documentos referidos).
Territorio
Todo este proyecto tan largamente preparado por nuestros gobernantes, los objetivos pregonados, los medios que tendrán que ponerse en juego para conseguirlos, todo ello se sustenta de inicio en un territorio que se determina de acuerdo a alguna pauta, con algún criterio, de acuerdo a alguna intención.
Ya de entrada, tras referirse al Objeto de las Directrices, se afronta el “Ámbito de aplicación” en el que prima la realidad territorial, pues entiende que los problemas territoriales difícilmente se adaptan a los límites administrativos. En consecuencia definen un territorio rural, básicamente de montaña, con una posición periférica en la Comunidad y de accesibilidad desigual. También asegura el texto que existen características comunes de identidad.
De todas estas consideraciones preliminares surge con toda “naturalidad” la Montaña Cantábrica Central, con 4.835 Km2 que se extienden, de oeste a este, a lo largo de más de 170 kilómetros desde el puerto de Aralla hasta más allá de Aguilar de Campoo, casi hasta el Ebro, que queda a solo cinco kilómetros. Los límites de esta “subregión” llegan a 20 kilómetros de la ciudad de León.
Es cuestionable que a todo ese amplísimo territorio se pueda denominar “básicamente de montaña”, ni siquiera “rural”, pues hay algún núcleo de población que tiene bastante más de urbano que de rural. Aún parece más forzado hablar de “características comunes de identidad” de forma seria.
Si se quiere trabajar y ordenar un territorio “básicamente de montaña” ¿qué razón puede haber llevado a excluir el resto de la Montaña Leonesa, hasta los Ancares? En la provincia de León aún podemos encontrar más zonas de montaña y básicamente periféricas y rurales. ¿Y el norte de Burgos? ¿Y las comarcas que se añaden en Palencia , como Aguilar, que no tienen nada ni de montaña ... ni de periféricas? Arbitrariamente se desprecian amplias zonas de montaña en León y se agregan amplias zonas no montañosas por el este y sureste para redondear el mapa alrededor de un centro, Guardo. Para más detalle leer artículo que encontrarás en esta web titulado "La ténica del compás".
Si interesan las “características comunes de identidad” el error es enorme. Los territorios incluidos en esta “subregión” son tan similares entre sí como pueden serlo con cualquier otra comarca del norte de España, pero no más.
¿Por qué, entonces, inventar esta “subregión” en concreto y no otra cualquiera? Ni sus dimensiones facilitarán actuaciones eficaces comunes, ni las comarcas que la integran tienen características especialmente similares en el aspecto poblacional, ni en su orografía ni en sus comunicaciones. ¿Por qué entonces?
Analizando numéricamente la población afectada y con un simple vistazo a un plano del terreno ya se obtiene alguna pista.
Por una parte, se ha pretendido dar una impresión de equilibrio entre la población que aporta la parte leonesa y la que aporta la parte palentina. Si para ello hubiese sido necesario trazar la raya sobre el mapa hasta Luna, Babia, Omaña ó Laciana, sin duda se hubiese hecho. ¿O no son rurales, de montaña y tienen rasgos de identidad tan comunes o más que los otras?
Por otra parte la centralidad que en ese plano tienen las zonas de Picos de Europa y San Glorio también ayudan a explicar esta pretendida “subregión”.
Pero ¿para qué todo esto?. Vamos a ver cuales son los objetivos que se persiguen.
Objetivos declarados
El Título 1, Capítulo 1, Artículo 1 enuncia que las directrices tienen por objeto establecer un marco de referencia para la dinamización social y económica, respetuosa con la protección natural, todo ello en el ámbito denominado como “Montaña Cantábrica Central” Poco más adelante, el Artículo 4 insiste en que el objetivo final de las directrices es la creación de un modelo territorial con incidencia directa sobre la mejora de las condiciones de la calidad de vida de los ciudadanos. Para ello, las directrices se articulan en los bloques:
En el capítulo de “Equilibrio territorial” denomina “Subáreas estructurales” a unidades territoriales que agrupan municipios con características socioeconómicas, naturales o culturales homogéneas. Establece que cada una de ellas deberá incluir al menos un Centro Urbano de Referencia o un Centro Prestador de Servicios Generales. Estas Subáreas son ocho en León (Bernesga, Torío, Curueño, Porma, Cares-Sella, Esla-Riaño, Esla-Cistierna y Cea) y tres en Palencia (Carrión, Pisuerga y Aguilar). En paralelo establece una jerarquía de las poblaciones; empieza por definir como “Centros Urbanos de Referencia” a aquellos cuya población supera los 5.000 habitantes: serán los centros de referencia para la dotación de equipamientos, la prestación de servicios públicos y la difusión de acciones de innovación del territorio. Solo Guardo y Aguilar de Campoo entran en este club privilegiado. A continuación se relacionan una serie de “Centros Prestadores de Servicios Generales”, para los que ya no es determinante la población, pues incluso cuentan con Riaño entre ellos. Vendrían después los “Centros Prestadores de Servicios Secundarios”, los “Centros Prestadores de Servicios Compartidos” y finalmente los “Núcleos Dependientes”. ¿Por qué se pone el listón en los 5.000 habitantes? La pregunta queda en el aire, pese a que tal decisión implica un irreparable desequilibrio entre las zonas palentina y leonesa y desata todo tipo de suspicacias y sospechas abonadas por la historia reciente de la Comunidad Autónoma vigente. Como para compensar parcialmente este feo que se hace a la parte leonesa, al final y rápidamente se habla de “Zonas Urbanas de Referencia” para los núcleos leoneses de La Pola de Gordón-La Robla y Cistierna-Sabero. Aún se nombra una nueva categoría de agrupaciones territoriales, las “Zonas de Referencia”, que serían en su mayoría conjuntos de dos poblaciones próximas que comparten la prestación de servicios. Incluyen al menos un Centro Urbano de Referencia o un Centro Prestador de Servicios Generales. Son En materia de Equipamientos y Servicios, tras destacar el transporte ferroviario y el transporte a la demanda, menciona las tecnologías de la comunicación, así como los servicios de ayuda a domicilio, teleasistencia y biblioteca móvil. En cuanto a Equipamientos, distingue los básicos (sanitarios y educativos) y los complementarios. Consideran necesario establecer un centro hospitalario de carácter comarcal que atienda a la población de la Montaña Cantábrica Central. Debería tener una posición central en el ámbito apoyado en el corredor principal que favorezca así su conexión con los núcleos del ámbito y facilite los desplazamientos. Parece dudosa la aceptación de este punto en La Robla o en Aguilar, pero aquí se revela con toda su importancia el listón de los 5.000 habitantes para definir como Centro Urbano de Referencia a Guardo en detrimento de Cistierna. En el aspecto educativo se pasa rápidamente por encima sin mayor concreción, como en el asistencial. En el cultural promueve las bibliotecas en poblaciones de más de 1.000 habitantes, y en el deportivo menciona (por primera vez) a las Diputaciones Provinciales, que asumen, aquí sí, un importante papel en colaboración con las administraciones locales. En Equipamientos Comerciales, tras constatar la dificultad de que pequeños núcleos cuenten incluso con lo que denominan “microcomercio básico”, se lanza la idea de una marca común que persigue desarrollar una imagen común y transmitir un sentido positivo de pertenencia. Más tarde volveremos sobre esta idea, que nos parece especialmente dañina para los intereses de los leoneses, pues va a potenciar un proceso ya en marcha de apropiación de identidad además de “hacer región” de forma artificial y forzada. Cuando habla de Equipamientos Industriales cita a La Robla y Aguilar como enclaves atractivos desde el punto de vista industrial y logístico, concluyendo que “se verían favorecidos con la creación de un centro de distribución a medio camino entre ambas”. Imaginamos sin esfuerzo donde estará ese centro, pero no vemos qué tipo de beneficios supondrá para La Robla y Aguilar, tan distantes y con sus intereses bien claros fuera de la inventada MCC, la primera en el eje León-Asturias, la otra en el eje Meseta-Cantabria. Para ambas carece de todo interés todo este invento. En cuanto a las Infraestructuras de Transporte, desde la Montaña Oriental Leonesa se echa en falta que para nada aparece mencionada, no ya como prioritaria, la comunicación directa Cistierna-León. Ni una palabra. Dentro del Título lV, en su art. 52 habla de nuevo de la citada “Marca de calidad”. Ya en el segundo párrafo dice textualmente “se considerará primordial fomentar la identidad regional…” lo cual aclara de nuevo lo que se busca. Confunde interesadamente Región con Comunidad Autónoma y olvida que la identidad regional de los productos leoneses, que debe ser potenciada, no ganará nada diluyéndose en esa otra “región” que quieren alumbrar llamada Montaña Cantábrica Central. Distingue dentro de la nueva Subregión cinco Unidades de Gestión Paisajística: Alta Montaña (Sajambre y Valdeón), Montaña de León, Montaña de Palencia, Páramo Detrítico y Las Loras. Estos dos últimos de dudosa inserción en una MCC, pues no reúnen requisitos de montaña suficientes. En cuanto a las Bases para el desarrollo económico de la MCC, de los seis aspectos prioritarios que cita, los tres primeros se centran en el turismo, estableciendo expresamente unos “ejes estratégicos de dinamización turística”, que entre otros, son Cistierna no sale en la foto, y a Boca se la cita (caso único) dos veces, para enlazar Guardo y San Glorio con toda naturalidad. A Guardo se le empareja con Boca, pero no a Riaño. En cambio a Guardo no se le relaciona expresamente con su área natural, comarcal, histórica, de los embalses y Cardaño. Nada de sutilezas, a la brava se aparta a Riaño y a Cistierna del eje de San Glorio, y se cierra un círculo Guardo-Boca-San Glorio-Cardaño-Los embalses del Carrión-Guardo que a nadie se le escapa, por evidente. ¿Qué se pretende?
Objetivos no declarados
¿Qué se pretende?
El detonante inmediato de toda esta historia que ya ha costado a los contribuyentes cifras elevadas parece encontrarse en el decidido empeño de la Junta por facilitar a la iniciativa privada la realización de una macroestación de esquí en San Glorio, estación que culmina un proyecto muy ambicioso para la Montaña Palentina como referente en la Comunidad Autónoma. Será la Montaña por antonomasia de la Comunidad.
Con la MCC bautizada legalmente, los accesos a la estación de esquí ajenos a León ya no podrán ser ofensivos para nadie, ya no podremos reivindicar que los territorios de León beneficien en primer lugar a los leoneses. Ya podrán gestionar desde donde quieran nuestros recursos turísticos. Ya podrán dejar de apelar a nuestra solidaridad para reclamar que “todos somos montañeses”. Efectivamente, entonces todos seremos montañeses de la MCC:
Hay otros objetivos no menos importantes que van de la mano. Económicos y políticos.
Los repetidos recelos y protestas leonesas por el uso que se está dando al agua del Pantano de Riaño, que no solo no riega tierras leonesas (para eso decían que nacía el pantano), si no que tampoco permite un aprovechamiento turístico aceptable en la comarca de Riaño al modificar fuertemente el nivel del agua embalsada atendiendo solo a necesidades foráneas (ríos, regadíos, polígonos industriales, crecimiento urbano de Palencia y Valladolid), esas protestas, decía, van a ser acalladas: ya es agua tan suya como la del Pisuerga, es agua de la MCC.
Los Picos de Europa pasan a ser parte integrante también de una comarca cuyos centros de decisión van a estar en Palencia, ya se han cuidado de que sólo Guardo y Aguilar pasen el filtro de la capitalidad (¿y a quién le importa Aguilar? Guardo es la clave). Los Picos ya no son asturianos, cántabros y leoneses, ahora son con igual derecho de la MCC y pasan a integrar el proyecto citado antes aportando su marca de prestigio reconocido en España y en el extranjero.
La línea de Alta Tensión Sama-Velilla dejará de ser una agresión gratuita a León para beneficio exclusivo de regiones limítrofes: ya podremos decir que es un mal necesario que nos beneficia a todos, pues somos ya MCC.
Finalmente, se sienta un precedente que tendrá secuelas. Una nueva comarca que pretende incorporar territorios no ya de dos provincias distintas, si no de dos Regiones distintas, es desde luego rompedor. Y eso es lo que busca decididamente: romper el sentimiento leonés, la idea más que centenaria de una Región Leonesa que aún pervive entre las gentes de León y que tanto duele en las esferas de la Junta.
Colectivo "No a las DOTs"



Porqués y Paraqués DOT-MCC
